Los corazones comienzan a latir, las líneas a vibrar, las flores se pasean por doquier y las superficies sólidas sustentan el mensaje dinámico y un poco folclórico de esta propuesta, que narra, de manera evidente, un mensaje divertido.
Así se siente el universo de Ágatha Ruiz de la Prada al entrar en escena: una explosión de color, formas y movimiento en la que cada elemento parece tener vida propia.
Después de 11 años, la diseñadora española regresó a República Dominicana para abrir EmergeRD 2026, plataforma de la que es madrina internacional, convirtiendo la pasarela en una celebración de creatividad, optimismo y talento.
La propuesta habla un lenguaje universal que se mueve entre lo cotidiano y lo infantil. Las estrellas, las flores y los corazones, estampas de identidad de la marca, aparecen impresos de manera aleatoria entre una pieza y otra, provocando un encuentro de emociones diversas.
Cada pieza se centra en sí misma, mostrando autenticidad y diversión, y brindando en cada propuesta la oportunidad de sentirnos auténticamente cómodos y únicos.

